Estabilización de fachada histórica

Descripción

En pleno barrio del Botànic, dentro del distrito de Extramurs, la calle Lepanto 13 conserva uno de esos elementos arquitectónicos que ayudan a entender la evolución urbana de Valencia: una fachada histórica de lenguaje mudéjar, fechada en torno a 1920, que ha sobrevivido como testimonio de la arquitectura residencial de principios del siglo XX y que ha podido ser conservada gracias a la instalación de nuestro estabilizador de fachada tipo Granshor.

Su presencia adquiere especial relevancia dentro del actual proceso de transformación urbana de este ámbito de la ciudad, de manera que la nueva promoción residencial que integra la fachada histórica de Lepanto 13 como parte activa de la nueva edificación.

Este tipo de intervenciones exige un equilibrio preciso entre conservación patrimonial, seguridad estructural y eficiencia constructiva. Mantener una fachada existente mientras se ejecuta una nueva estructura interior implica resolver una fase temporal especialmente delicada: la fachada deja de trabajar solidariamente con el edificio original y debe permanecer estable frente a las acciones horizontales, deformaciones, vibraciones y condicionantes propios de la obra.

El reto técnico: conservar la fachada durante la transformación del edificio

La conservación de una fachada histórica no consiste únicamente en mantener su imagen exterior. Implica garantizar su estabilidad durante todo el proceso constructivo, desde las fases de demolición o vaciado interior hasta la ejecución de la nueva estructura definitiva.

En este contexto, la solución de estabilización debía responder a varios objetivos fundamentales:

  • Asegurar la estabilidad global de la fachada durante las fases transitorias de obra.
  • Controlar desplazamientos y deformaciones fuera del plano.
  • Reducir la interferencia con el resto de los trabajos de construcción.
  • Optimizar la ocupación del espacio disponible en un entorno urbano consolidado.
  • Minimizar la ejecución de hormigón in situ, reduciendo tiempos, residuos y afección a la obra.

La solución INCYE: sistema Granshor con contrapesos prefabricados

Para esta intervención, INCYE diseñó una solución de estabilización basada en su sistema Granshor, una solución modular de celosías de alta capacidad especialmente adecuada para trabajos de estabilización de fachadas, apeos y estructuras temporales sometidas a exigencias importantes de rigidez y control.

El sistema se configuró para proporcionar una respuesta estructural eficaz frente a las acciones horizontales sobre la fachada, garantizando su estabilidad durante las fases críticas de la actuación. El modularidad del sistema Granshor permitió adaptar la solución a la geometría concreta del edificio, a las condiciones de apoyo disponibles y a la secuencia prevista de obra.

Uno de los aspectos más relevantes de la intervención fue el empleo de contrapesos prefabricados de INCYE. Esta solución permitió reducir significativamente la cantidad de hormigón ejecutado in situ, aportando ventajas claras tanto desde el punto de vista técnico como operativo:

  • Menor tiempo de ejecución en obra.
  • Disminución de residuos y mejora de la sostenibilidad del proceso.
  • Posibilidad de reutilización de elementos en futuras actuaciones.
  • Mayor limpieza y orden en un entorno urbano con espacio limitado.

Ingeniería temporal al servicio del patrimonio

La estabilización de fachadas es una disciplina en la que cada fase cuenta. Antes de que la nueva estructura definitiva pueda asumir su función resistente, el sistema temporal debe garantizar que la fachada se mantenga en posición, trabajando de forma segura y controlada.

En Lepanto 13, la solución de INCYE permitió compatibilizar la conservación de un elemento patrimonial singular con las necesidades de una obra contemporánea. La combinación de Granshor y contrapesos prefabricados hizo posible una estabilización robusta, eficiente y adaptable, reduciendo la cantidad de hormigón in situ y facilitando el avance ordenado de los trabajos.

  • Valor añadido de la solución

La intervención aporta una serie de beneficios clave:

  • Seguridad estructural

El sistema se diseña para controlar las acciones horizontales y limitar desplazamientos durante las fases transitorias.

  • Adaptabilidad
    La configuración modular permite ajustarse a la geometría real de la fachada y a las condiciones específicas de la obra.
  • Eficiencia constructiva

El uso de contrapesos prefabricados reduce tiempos de ejecución y simplifica la logística de montaje.

  • Sostenibilidad
    La reducción de hormigón in situ disminuye residuos, transporte de materiales y trabajos auxiliares.
  • Conservación patrimonial

La fachada histórica se mantiene integrada en la nueva edificación, preservando la memoria arquitectónica del entorno.

La actuación en la calle Lepanto 13 de Valencia demuestra cómo la ingeniería de estructuras temporales puede convertirse en una herramienta imprescindible para conservar el patrimonio arquitectónico sin renunciar a la transformación urbana.

En INCYE seguimos aportando soluciones técnicas que permiten construir el futuro respetando la memoria de nuestras ciudades: estabilizando, protegiendo y acompañando cada fase de obra con seguridad, precisión y compromiso con la conservación del patrimonio.

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